Gisele Cordero: enseñar con curiosidad, crear con propósito
En un tiempo donde la educación se redefine cada día, Gisele Cordero se ha posicionado como una de las voces más influyentes en la innovación educativa de Costa Rica. Educadora, tecnóloga y cofundadora de STEAMED Latam, combina una sólida trayectoria en liderazgo académico con una profunda convicción: la curiosidad es el punto de partida de todo aprendizaje significativo.
Actualmente, Gisele impulsa la transformación educativa desde la Subdirección Académica del Blue Valley School, acompañando a docentes en la creación de experiencias de aprendizaje activas, interdisciplinarias y con sentido humano. Su enfoque refleja la esencia del movimiento maker: aprender haciendo, equivocarse con propósito y crear para transformar.
En este episodio de {call: Makers}, Giselle invita a repensar la enseñanza más allá de los contenidos y las calificaciones. Habla del poder de las 4 C —creatividad, pensamiento crítico, comunicación y colaboración— como herramientas esenciales para renovar la educación costarricense.
Su mensaje es claro: necesitamos docentes que se atrevan a ser curiosos, a arriesgarse, y a diseñar clases que despierten preguntas, no solo respuestas.
“El poder de un docente radica en encontrar su propia voz y ayudar a otros a descubrir la suya.”
Gisele propone mirar el aula como un espacio de experimentación donde el error se convierte en oportunidad y la curiosidad en camino. Enseñar, dice, es un proceso que comienza con el asombro y termina con la acción.
Habla también del desafío de enseñar a disfrutar los retos, porque solo cuando los estudiantes entienden que el esfuerzo tiene valor, aprenden a perseverar. Los docentes, por su parte, necesitan sentirse acompañados para arriesgarse a innovar: la confianza y la formación continua son las bases del cambio educativo.
En un contexto de digitalización acelerada, Giselle resalta que la tecnología debe usarse con propósito, no como fin en sí misma. Herramientas como la inteligencia artificial pueden optimizar el trabajo docente, pero el verdadero impacto ocurre cuando se enfocan en lo que las máquinas no pueden hacer: fomentar pensamiento crítico, empatía y creatividad.
La conversación también rescata el valor de la escritura como proceso cognitivo. Escribir no es solo comunicar; es pensar, ordenar ideas y comprender el mundo. Dar libertad para escribir es abrir espacio a la autonomía y la curiosidad.
Finalmente, Giselle defiende una idea potente: los estudiantes deben crear para el mundo, no solo para la nota. Pasar de la motivación extrínseca a la intrínseca es el paso más urgente si queremos formar personas curiosas, creativas y con propósito.
“Nunca dejamos de ser estudiantes. La educación no termina cuando dejamos el aula; empieza cada vez que elegimos seguir aprendiendo.”
🎧 Escuchá el episodio completo en {call: Makers}, el podcast de Tecnikids Costa Rica que celebra a quienes se atreven a cambiar la forma en que enseñamos y aprendemos.
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